domingo, 26 de agosto de 2007

Publicidad "clasista"

Amigos, subimos a este espacio de discusión una carta al director que apareció hoy en la Tercera ... a ver que opinan.

Señor director:

Recorriendo las calles de Santiago me he topado reiteradamente con la publicidad de Un techo para Chile, en la que se pueden leer mensajes que dicen: "Mis amigos ahora me dicen que estoya otro nivel" (dicho por un nuevo propietario de una casa lograda junto a la ayuda de la institución). En la misma línea nos encontramos con: "Ahora me dicen que subí de pelo".

En estas frases se encuentra explícitamente una de las principales razones de la exclusión social en nuestro país, la pobreza y la desigualdad: el clasismo.

¿Acaso quienes no pueden acceder a una vivienda están en un nivel inferior? ¿Cómo no nos damos cuenta de que estamos reproduciendo una realidad contra la cual la misma institución hace grandes esfuerzos por superar?

Jaime Muñoz Echard


LOS JUSTOS
a

Un hombre que cultiva su jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
El tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

J. L. Borges

lunes, 20 de agosto de 2007

Pregunta de la Semana: Una generación Bipolar


Conversando con unos amigos sobre el tema de este boom de una cultura voluntaria entre los jóvenes, en la cuál aparecen como una generación mucho más movida, con ganas de tomarse el país, y de la cual hay mucho que aprender, me planteaban si bien esto es cierto, existe una contradicción enorme en nuestra generación; que somos más bien una generación BIPOLAR.


Decían que es verdad que existe una cultura del voluntariado, pero también me planteaban que entre la juventud de hoy no existe un referente, un hilo conductor que sea transversal a toda la generación de jóvenes actual. Existe, en paralelo al compromiso y el voluntariado, una cultura "yoista", en la cual cada uno está preocupado de sí mismo.

¿Por qué? Pues porque existen un monton de presiones sociales sobre los jóvenes para que logren el "éxito". Así, los padres, el colegio, los amigos y en general todo el entorno que nos rodea nos exige que seamos exitosos, que tengamos logros, y principalmente que no les fallemos. Así, esta generación jugada, se transforma también en una generación temerosa, llena de miedos e inseguridades.

Desde este punto de vista, uno de nosotros dijo algo que me sorprendió aún más: "Es tal el temor a no cumplir con las expectativas que el resto pone sobre nosotros, que muchos prefieren decepcionarse a sí mismos, antes que decepcionar a los demás"

A partir de esta conversación es que aparece la, o mejor dicho las, incógnitas de esta semana (y probablemente de mucho tiempo más):


¿Qué significa socialmente el éxito y el fracaso para los jóvenes?
¿Cuáles son los miedos de los jóvenes hoy?

jueves, 16 de agosto de 2007

Graciaaaaas!

Gracias a Diego Ribba por el "cambio de look" del blog...
Todo el talento puesto para una página que ha sido construída entre todos!
Como verán los aportes son más que bien recibidos, asi que anímense y escriban, manden textos, fotos, ideas, sugerencias y datos a: masque6x3@gmail.com

¿Te gusta nuestra nueva apariencia?
Como siempre, el espacio está abierto para críticas y comentarios...

Palabra de juventud


El 21 de agosto de 1969 la UC le otorgó a Pablo Neruda del grado de Doctor Honoris Causa, a petición de los estudiantes, dado su importancia como referente juvenil: algo inédito en la Universidad. De ello quedó constancia en la publicación titulada Palabra de juventud y palabra de poeta (Ediciones Nueva Universidad, Santiago 1969). La palabra juvenil correspondió a Miguel Ángel Solar Silva, Presidente de la FEUC de ese entonces y líder de la reforma universitaria de ese año.
Compartimos con ustedes algunas de estas palabras, que hablan mucho no sólo de la juventud de ese tiempo sino también de lo que vivimos hoy en día y de lo que se espera de nosotros...

“En medio de esta quejumbre colectiva, un chispazo, reducido pero intenso, ilumina el panorama sombrío. Es alguien que se rebela, es alguien que dice: ‘no estoy satisfecho’; es la juventud que toma la ofensiva de la vida. Y el alma colectiva dirige sus ojos -esperanzados algunos, temerosos otros- hacia ese fulgor de vida al cien por ciento. Y en esta patria joven ayer sólo fundada, territorio aún verde, una juventud universitaria, que tiene la edad de la patria, dice NO, dice que el camino que se le ofrece en la Universidad no la conduce a la alegría sino al vacío, y a la complicidad con lo malsano. Y esta juventud toma, físicamente, en sus manos sus lugares de trabajo, sus universidades, y en gesto vivo promete comenzar a romper allí el ciclo de frustración y la desesperanza, y abrir una veta ancha para lo nuevo. La reforma Universitaria se desencadena bajo un mandato irrevocable: conquistarla para el pueblo, colocarla al servicio de los profundos intereses de los trabajadores. Y el joven sale a la calle, proclama sus verdades, llena las páginas de los diarios, salta al primer plano.”(...)

“El joven que no rechace sus sueños sino que madure; que no rechace su dolor, sino que asuma; que no se ensimisme en su yo, sino que utilice sus manos para trabajar, ese joven será apto para el ejercicio de la libertad. El mito de la juventud nos trata de convencer que somos libres a través de la falacia de la ideología individualista que centra toda la libertad en la permanente posibilidad de elegir, en el poder hacer lo que se quiera. Digámoslo de una vez: es cierto que tenemos amplitud donde escoger, pero la libertad sólo existe cuando esa posibilidad se usa, cuando se elige, cuando sometemos la vitalidad a un llamado, a un designio, a un Señor. Y se es más libre mientras mayor sea el Señor, que enseñoreándose sobre nuestras vidas, nos haga crecer. Para algunos el Señor será el dinero; para otros, el prestigio o el poder; para los soberbios, el Señor serán ellos mismos. Para los hombres justos de todas las épocas, el Señor son los hombres, es el prójimo, es el necesitado, el hambriento, el enfermo, el explotado. El Señor de la historia – el mayor—es el pueblo que dolorosamente trabaja transformando la tierra, construyendo el reino del hombre, la ciudad de Dios. Hoy se llama campesino, artesano, empleado, trabajador, proletario, mujer del pueblo” (...)

lunes, 13 de agosto de 2007

>>PUERTAPUERTA<<


Te he visto golpear a las puertas de gente honesta.
Una a una caen, las puertas, la gente, los techos, las vidas…
Te cercioras de que Educación haya hecho un paupérrimo trabajo
y entras a ese hogar inocente
destrozando todo,
vendiéndolo todo,
devorándolo todo…
Ante la mirada atónita y asustada de los niños
expulsas a Seguridad,
circunstancia que es aprovechada por Hambre para colarse dentro
y envolver rápidamente a estas familias de puertas violadas
con sus carcajadas irónicas,
con su pan miserable.
Puerta a puerta, una a una caen,
las puertas, las madres, los niños inocentes.
Lo controlas todo. Todo lo tienes fríamente calculado.
Hambre obliga al padre a buscar el trabajo que perdió con la aparición de tu camarada Cesantía.
El padre y Cesantía no pueden separarse, ya que Educación los unió para siempre.
Es la madre quien debe trabajar.
Entonces tú, infame, te sobas las manos y le chiflas a Prostitución.
Prostitución viene corriendo. La madre la acepta, porque Hambre amenaza con matar a sus hijos.
Y he aquí tu plan maestro: le pasas unas monedas a Vicio para que acorrale al padre. Vicio hace un excelente trabajo, y el padre ahora no sólo es cesante; su desdicha lo ha llevado a consumir alcohol y drogas en exceso.
¿De dónde podrá el padre conseguir el dineral que exige Vicio para seguir consumiendo sus productos?
Entonces tú, bestia infernal de apariencia humilde, llamas a tu comparsa Violencia.
“Ve, destruye a esas familias”.
Y Violencia las destruye. El padre golpea a la madre y a alguno de los hijos. Se va de la casa con el dinero para Vicio, pero Violencia decide quedarse.
Los hijos imitan al padre. La familia se destruye. Los hijos se dispersan. La familia se diluye.
Y tú, agazapada, gozas de tan perfecto plan.
La hija queda embarazada. No hay dinero para atenderla como merece. Hace tiempo que Salud y tú dejaron de hablarse, debido a que ella quiso ayudar a Solidaridad cuando ésta agonizaba. ¡Cómo ibas a permitir semejante atrevimiento!
Salud no se encuentra disponible para esta familia, ni en hospitales, ni en ninguna parte.
Ella inclina la cabeza ante ti, como todos.
Y mañana comienza esta historia de nuevo. Seguirás tocando puertas, y más gente inocente, esforzada y honrada sucumbirá ante tu poder arrasador:
- Toc, toc. Buenos días. ¿Conoce usted a doña Educación?
- No, no señora.
- ¿Y a doña Cesantía?
- Sí, señora. La conocimos hace ya casi un mes.
- Perfecto. Aquí me quedo.
- ¿Y quién es usted?
- Soy Pobreza. Con permiso…



(Agradecemos la colaboración de una voluntaria secundaria que nos envió este poema y quiso mantenerse en el anonimato...)