jueves, 27 de septiembre de 2007

CADA VEZ HAY MÁS:



- Grandes cantidades de dinero en menos manos



- Industria del consumo



- Epidemia publicitaria



- Modas que cambian



- Sectores VIP / Productos premium



- Casas de gente que no las usa



- Reality shows de millonarios aburridos



- Televisión y corrupción asumidas como son



- Bolsas de basura per cápita



- Tecnología y diseño al servicio del lujo



- Saturación de información



- Sucursales de vicios y servicios



- Ropa exclusiva para perros



- y pobres.




¿Y TÚ?



¿Qué agregarías (o sacarías) de la lista?



Fuente: revista Ya, Martes 25 de Septiembre

viernes, 14 de septiembre de 2007

11/SEPT/2007: Dos miradas

“Lumpen”
Paloma Del Villar

Me llamó la atención escuchar en varios medios de comunicación, que lo sucedido el pasado 11 de septiembre en las poblaciones no fue provocado por los manifestantes sino por el “Lumpen”.
Sin ánimo de justificar la violencia y destrozos provocados, creo que usar ese calificativo contra aquellas personas, los sitúa nuevamente en el ámbito de exclusión que los motiva a actuar de esa manera.
Lo que sucedió en las poblaciones mas pobres de Santiago esa noche fue considerado culpa de unos pocos desadaptados y delincuentes con hambre de destruir. Me parece que no son unos pocos desadaptados, sino que es un grupo importante que esta obligado a adaptarse de una determinada manera a la sociedad. Si bien, no es agradable para aquellos que se adaptan “adecuadamente”, es un problema de la sociedad en su conjunto, es un fenómeno social que no se puede omitir culpando a unos pocos ya que la sociedad la creamos y recreamos todos. Si estos pocos desadaptados destruyen espacios públicos que son de ellos, es porque el sentido de pertenencia a esta sociedad de Todos, esta perdido.
Al decir que el “Lumpen” y no los Manifestantes salieron a las calles, inmediatamente se quita valor a la forma de expresión, que por burda que parezca, refleja un problema estructural. Nuevamente volvemos a excluir, ¿no será que esos actos de violencia son en sí una manifestación? ¿No es un problema de todos que hayan grupos que necesiten manifestarse de esa manera? ¿Podemos lavarnos las manos de la segregación social culpando solo a unos pocos?





Cumplimiento del Deber
Juan Pablo Cabezón Otero

Hay quienes suelen afirmar pesimistamente que el mundo actual, al carecer de valores, carece también de héroes. Este recién pasado martes un hombre, que por su vida y muerte no puede sino ser llamado héroe, vino a demostrar lo contrario. De la vida de Cristián Vera Contreras no se necesita mayor análisis: mantenía voluntariamente a los tres hijos de su pareja, además de los dos que tenían en común; y el día de su muerte se encontraba fuera de servicio, pero para apoyar a sus compañeros y alumnos, para cumplir con un deber más allá de toda obligación, decidió quedarse para dirigir los operativos como él consideraba le correspondía por su experiencia: en primera línea. Su multitudinario funeral, capaz de arrancar lágrimas a los más curtidos oficiales, no puede sino considerarse como digno de un héroe. Héroe que, más allá de los hechos, vino a vencer el pesimismo y acabismo reinante sobre la falta de modelos de vida.
Vera es un héroe por el sólo cumplimiento de lo que él (y nadie más) consideró un deber personal e ineludible. Mas suele decirse que todo héroe necesita un antagonista, un villano, contra el que luchar. ¿Contra quien luchaba Vera? En palabras más directas ¿Quién es el culpable de su muerte? La delincuencia, especificamente Eduardo Espinoza Bórquez, podría ser la respuesta natural, y probablemente llena de ira. Sin embargo, con tan solo 18 años, cabe preguntarse ¿dónde está la relación entre el 11 de septiembre de 1973 (supuesta razón los altercados que llevaron al desenlace) y este joven, que probablemente no tenga idea de por qué disparaba?
No pretendo en ningún caso pronunciarme sobre la culpabilidad del imputado; sino que cuestionar si nuestra ira colectiva está bien enfocada hacia él. Nuestra sociedad suele transformar a los delincuentes en chivos expiatorios de fallas que son más bien colectivas y sociales.
En este drama, por tanto, tenemos dos víctimas: Vera y Espinoza. Uno eligió ser el héroe, el otro el villano. Pero ¿Quién fue el que los puso en escena? ¿Quién es el director y cerebro criminal detrás de toda esta tragedia? ¿Quién debería ser el imputado? Probablemente aquel que llevó a Espinoza a disparar el arma; aquel que puso a Vera y a su escuadrón en una posición de indefensión total; aquel que permitió un ambiente tan viciado que bastase un excusa tan absurda (como lo es un hecho ocurrido hace más de 30 años y del cual ninguno de sus actores directos quedan ya con vida) para llegar a un grado tal de violencia; aquel que permitió las condiciones que terminaron por corromper a Espinoza.
Somos responsables quienes no hemos hecho nada por evitar este caldo de cultivo. Quienes hemos aprobado políticas públicas absurdas respecto a la delincuencia. Quienes no hemos trabajado para que otros cabos Vera no tengan que llegar a sacrificar su vida para mostrar lo mal que estamos como sociedad. Cristián Vera es un héroe, y no sólo por morir en el cumplimiento de su deber, sino que por morir para cumplir con el nuestro; para saldar la deuda que cada uno de nosotros tiene en su personal e ineludible cumplimento del Deber.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La verdadera pobreza

Detrás de toda la ayuda que nosotros hacemos, en nuestra búsqueda de justicia, combatimos la pobreza, rechazamos las injusticias, el estigma social, tratamos de luchar contra esta pobreza del frío, el hambre , de educación, pero yo me pregunto ¿donde queda nuestra lucha contra la pobreza del alma?


Encuentro que es muy importante darnos cuenta que no somos tan bacanes como decimos. Nuestra sociedad esta llena de una pobreza que causa impotencia, disgusto propio, algo que te hace sentir mal, pero no la superamos. No quiero meter en un mismo saco a todos pero no sé... me pasó muchas veces que les mentía a mis viejos para ir a un carrete, o que escondí mis notas.

Nuestra cultura esta infectada de racismos muy asquerosos como el peruano, el indio, etc... En verdad si eres un poco empático te das cuenta del dolor en que debe vivir esa gente que más encima es pobre económicamente: venir aun país y que te discriminen.... En verdad ¿que hacemos como grupo humano para evitar esto?

Otro ejemplo es el de las nanas. Muchas veces cuando llegas a la casa alguien pasas para adentro, saludas a la mamá de tu amigo, al hermano de tu amigo, pero a la nana no. Ni siquiera cuando te lleva el vaso jugo. ¡Por favor! ¡Si es igual a ti!
Creo que es un serio problema el de todos nosotros, en general. Ver la pobreza material de otros para sentirnos mejor con nosotros mismos. Debemos darnos cuenta de que en muchos aspectos somos más pobres que esas personas que ganan $100.000 mil pesos al mes. La pobreza de ellos esta en el vicio y en dejarse vencer. La de nosotros en nuestro egoísmo, nuestros egocentrismos, nuestra discriminación, nuestra falta de cariño hacia un amigo por miedo a lo que te puedan decir,
Les hago una invitación a que opinen sobre como combatimos esta pobreza. ¿Qué piensan al respecto?



Andrés Román García
4to medio
Colegio San Ignacio Alonso Ovalle


PD: Para construir una sociedad mejor, seamos consecuentes con lo que practicamos, reconozcamos nuestros errores... porque no nos sirve de nada ser como los ataudes: bonitos por fuera pero por dentro estamos muertos...

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Alguien que merece ser recordada...

Hoy se cumplen 10 años de la muerte de la madre Teresa de Calcuta. Comparto con ustedes algunos de sus pensamientos para recordar a una mujer que por su amor a Dios dedicó su vida a amar y servir entre los más pobres de los pobres...


“Los pobres tienen que saber que les amamos, que son queridos. Ellos no tienen nada que dar, solo amor. Estamos preocupados por cómo conseguir intercambiar este mensaje de amor y compasión. Estamos intentando llevar la paz al mundo a través de nuestro trabajo. ¿Pero es el trabajo el regalo de Dios?
La gente de nuestro tiempo tiene hambre de amor, y para entender el amor que es más grande y que es la única respuesta a la soledad y a la gran pobreza; es para lo que tenemos que ir a países como Inglaterra, América y Australia, donde la gente no tiene hambre de pan; pero donde mucha gente está sufriendo una terrible soledad, una tremenda desesperación, un profundo odio; donde la gente se siente despreciada, descuidada y desesperanzada. Han olvidado cómo sonreír, han olvidado la belleza del contacto humano. Están olvidando que amar es humano. Necesitan a alguien que les comprenda y les respete."


“Los pobres no son respetados. La gente no piensa que a los pobres se les pueda tratar como a gente que es amable, como personas que son como tú y como yo”.

“Tu sabes que los jóvenes están comenzando a entender. Ellos quieren servir con sus manos y amar con sus corazones. Al máximo, no superficialmente”.