“Lumpen”Paloma Del Villar
Me llamó la atención escuchar en varios medios de comunicación, que lo sucedido el pasado 11 de septiembre en las poblaciones no fue provocado por los manifestantes sino por el “Lumpen”.
Sin ánimo de justificar la violencia y destrozos provocados, creo que usar ese calificativo contra aquellas personas, los sitúa nuevamente en el ámbito de exclusión que los motiva a actuar de esa manera.
Lo que sucedió en las poblaciones mas pobres de Santiago esa noche fue considerado culpa de unos pocos desadaptados y delincuentes con hambre de destruir. Me parece que no son unos pocos desadaptados, sino que es un grupo importante que esta obligado a adaptarse de una determinada manera a la sociedad. Si bien, no es agradable para aquellos que se adaptan “adecuadamente”, es un problema de la sociedad en su conjunto, es un fenómeno social que no se puede omitir culpando a unos pocos ya que la sociedad la creamos y recreamos todos. Si estos pocos desadaptados destruyen espacios públicos que son de ellos, es porque el sentido de pertenencia a esta sociedad de Todos, esta perdido.
Al decir que el “Lumpen” y no los Manifestantes salieron a las calles, inmediatamente se quita valor a la forma de expresión, que por burda que parezca, refleja un problema estructural. Nuevamente volvemos a excluir, ¿no será que esos actos de violencia son en sí una manifestación? ¿No es un problema de todos que hayan grupos que necesiten manifestarse de esa manera? ¿Podemos lavarnos las manos de la segregación social culpando solo a unos pocos?
Cumplimiento del Deber
Juan Pablo Cabezón Otero
Hay quienes suelen afirmar pesimistamente que el mundo actual, al carecer de valores, carece también de héroes. Este recién pasado martes un hombre, que por su vida y muerte no puede sino ser llamado héroe, vino a demostrar lo contrario. De la vida de Cristián Vera Contreras no se necesita mayor análisis: mantenía voluntariamente a los tres hijos de su pareja, además de los dos que tenían en común; y el día de su muerte se encontraba fuera de servicio, pero para apoyar a sus compañeros y alumnos, para cumplir con un deber más allá de toda obligación, decidió quedarse para dirigir los operativos como él consideraba le correspondía por su experiencia: en primera línea. Su multitudinario funeral, capaz de arrancar lágrimas a los más curtidos oficiales, no puede sino considerarse como digno de un héroe. Héroe que, más allá de los hechos, vino a vencer el pesimismo y acabismo reinante sobre la falta de modelos de vida.Vera es un héroe por el sólo cumplimiento de lo que él (y nadie más) consideró un deber personal e ineludible. Mas suele decirse que todo héroe necesita un antagonista, un villano, contra el que luchar. ¿Contra quien luchaba Vera? En palabras más directas ¿Quién es el culpable de su muerte? La delincuencia, especificamente Eduardo Espinoza Bórquez, podría ser la respuesta natural, y probablemente llena de ira. Sin embargo, con tan solo 18 años, cabe preguntarse ¿dónde está la relación entre el 11 de septiembre de 1973 (supuesta razón los altercados que llevaron al desenlace) y este joven, que probablemente no tenga idea de por qué disparaba?
No pretendo en ningún caso pronunciarme sobre la culpabilidad del imputado; sino que cuestionar si nuestra ira colectiva está bien enfocada hacia él. Nuestra sociedad suele transformar a los delincuentes en chivos expiatorios de fallas que son más bien colectivas y sociales.
En este drama, por tanto, tenemos dos víctimas: Vera y Espinoza. Uno eligió ser el héroe, el otro el villano. Pero ¿Quién fue el que los puso en escena? ¿Quién es el director y cerebro criminal detrás de toda esta tragedia? ¿Quién debería ser el imputado? Probablemente aquel que llevó a Espinoza a disparar el arma; aquel que puso a Vera y a su escuadrón en una posición de indefensión total; aquel que permitió un ambiente tan viciado que bastase un excusa tan absurda (como lo es un hecho ocurrido hace más de 30 años y del cual ninguno de sus actores directos quedan ya con vida) para llegar a un grado tal de violencia; aquel que permitió las condiciones que terminaron por corromper a Espinoza.
Somos responsables quienes no hemos hecho nada por evitar este caldo de cultivo. Quienes hemos aprobado políticas públicas absurdas respecto a la delincuencia. Quienes no hemos trabajado para que otros cabos Vera no tengan que llegar a sacrificar su vida para mostrar lo mal que estamos como sociedad. Cristián Vera es un héroe, y no sólo por morir en el cumplimiento de su deber, sino que por morir para cumplir con el nuestro; para saldar la deuda que cada uno de nosotros tiene en su personal e ineludible cumplimento del Deber.
4 comentarios:
"La violencia es el miedo a los ideales de los demás."
Mahatma Gandhi
Siempre alguien más sabio que uno ha dicho lo que uno siente con mayor poesía. Creo que nunca havíamos justificado tanto la violencia como hoy en día lo hacemos. en los monitos animados, en la calle, en las fiestas e incluso en el congreso. la violencia es una falta total de convicción por la eficaciedad de la paz y la palabra, y peor, por la solides de nuestros pensamientos y nuestro corazón.
Me suele asco cuando viene de un catolico, perdonando y respetando aun asi al catolico, pero pensemos que el titulo del blog, sobre un techo para chile no sirve de nada, por algo este pais gasta dinero en vano y las personas se aprovechan tanto de la pobreza como del rico.
un gustazo pasar por aqui._
shalom*
^^
Bueno tendríamos que ver primero si participaste alguna vez de Un Techo Para Chile o una obra de voluntariado y fuiste capaz de ponerte en el lugar del pobre como una persona que sufre, tal como sufrió el pueblo judío en el Holocausto.
Respecto a si este país gana dinero en vano o no, creo que es algo que me tiene sin cuidado. Por lo menos hay una intención, un trasfondo para solucionar un problema que nos compete a todo y que se puede hacer desde una perspectiva de construcción y no de destrucción.
El asco, la intolerancia y la crítica destructiva llevó a los hombres del pasado a cometer crímenes horribles. No preocuparnos de los pobres, independiente de mi religión o de lo que pueda pensar respecto a una persona de otra religión, constituye una inconciencia.
"Está muy bien no hacer el mal, pero está muy mal no hacer el bien"
Saludos y ánimo a todos que esto si sirve Señores!
>Mono
1) No entendí el anónimo...
2) Que relación tiene con los artículos publicados?
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