lunes, 18 de junio de 2007

¿COMO SERÍA?

Un mundo sin pobreza.
Cada vez que menciono esto a gente que no ha experimentado de cerca el microcrédito, observo dibujarse una media sonrisa que suele ocultar un obvio cinismo o la duda. Incluso los que apoyan el microcrédito ven a veces esto como un "sueño imposible" del que nos servimos para motivamos y alentar a nuestros trabajadores.
¿Se puede concebir verdaderamente un mundo sin pobreza?
¿Cómo sería? ¿Funcionaría?

Un mundo sin pobreza es, para mí, aquel en que toda persona tiene la capacidad de cuidar de sí misma y satisfacer sus necesidades básicas. En ese mundo nadie moriría de hambre ni padecería desnutrición. Los líderes del mundo han proclamado este objetivo durante décadas, pero nunca han establecido una manera de conseguirlo.
En la actualidad mueren 40.000 niños cada hora debido a enfermedades vinculadas al hambre. En un mundo sin pobreza ningún niño moriría por estas causas.
Todo el mundo, en cada región del globo, tendría acceso a la educación y a la salud porque podrían pagarla. Al revés de hoy, al Estado no se le pediría que ofrezca educación y salud gratis o subsidiadas.
Ya no necesitaríamos un Estado para proveer servicios subsidiados para los pobres: podríamos prescindir de él. Así pues, nada de programas de apoyo social, ni agencias locales dedicadas a esto ni un departamento o ministerio nacional para estos servicios. No habría necesidad de limosnas ni de ollas populares ni de cartillas para alimentos ni escuelas gratuitas ni hospitales gratuitos ni mendigos en las calles.
Las redes de protección social del Estado no tendrían razón de existir, porque ya nadie viviría de la caridad, Los programas de seguridad social y los de protección social serían innecesarios.
Las estructuras sociales en un mundo libre de pobreza serían, por supuesto, muy diferentes de las que existen en este mundo lleno de pobres.
Pero nadie estaría a merced de nadie, y esto constituye toda la diferencia entre un mundo sin pobreza y otro en que la hay.
Finalmente, un mundo sin pobreza sería económicamente mucho más fuerte y mucho más estable de lo que es hoy.
El quinto de los habitantes del mundo, que hoy viven en extrema pobreza, se convertirían en personas con ingresos y capaces de gastar dinero.
Generarían una demanda extra en el mercado, que haría crecer la economía. Aportarían su creatividad e innovaciones al mercado para aumentar la capacidad productiva del mundo.
Como nadie nunca volvería a ser pobre, a excepción de lapsos breves, la economía probablemente no experimentaría vaivenes pronunciados. Evitaríamos los ciclos de expansión y depresión y podríamos soportar con mayor facilidad los desastres que produzca el hombre,

Pero incluso en un mundo libre de pobreza donde cada hombre y cada mujer pudiera ganar lo suficiente para hacerse cargo de sí mismo y de su familia habría sin embargo situaciones temporales de pobreza debido a catástrofes o desgracias, a la bancarrota o la caída de una empresa que fracase, a algún desastre o enfermedad personal.
Un mundo libre de pobreza podría ver un grupo de familias, lugares o incluso regiones que un desastre común aflige, como una inundación, un incendio, ciclones, tumultos, terremotos, etc. Pero esos problemas temporales podrían enfrentarse con los mecanismos del mercado, mediante seguros y otros programas de pago a cargo, por supuesto, de empresas provistas de conciencia social.
Siempre habrá diferencias de estilo de vida entre la gente que está a un extremo y al otro de los ingresos de una sociedad. Pero esa diferencia será la que hay entre la clase media y la clase más lujosa. (Tal como en los trenes de Europa sólo hay en la actualidad vagones de primera y segunda clase en los trenes, cuando en el siglo diecinueve también había vagones de tercera e incluso de cuarta -estos últimos sin ventanas.) ¿Podremos crear un mundo libre de la pobreza? ¿Un mundo sin ciudadanos de tercera y cuarta clase, un mundo sin una subclase de hambrientos, analfabetos y descalzos?
Si, podremos, y del mismo modo como hemos creado Estados "soberanos", sistemas políticos "democráticos" o economías de "libre" mercado.
Un mundo sin pobreza no será perfecto, pero será la mejor aproximación a un mundo ideal.

Hemos conseguido un mundo libre de esclavitud, libre de polio, un mundo libre del apartheid; crear un mundo libre de pobreza será un todavía mayor que al mismo tiempo los reforzará.
Y será un mundo en que podremos estar orgullosos de vivir.

Muhammad Yunus, Hacia un mundo sin pobreza
(Editorial Andrés Bello, Santiago, 2003) pp. 391 - 394.