lunes, 13 de agosto de 2007

>>PUERTAPUERTA<<


Te he visto golpear a las puertas de gente honesta.
Una a una caen, las puertas, la gente, los techos, las vidas…
Te cercioras de que Educación haya hecho un paupérrimo trabajo
y entras a ese hogar inocente
destrozando todo,
vendiéndolo todo,
devorándolo todo…
Ante la mirada atónita y asustada de los niños
expulsas a Seguridad,
circunstancia que es aprovechada por Hambre para colarse dentro
y envolver rápidamente a estas familias de puertas violadas
con sus carcajadas irónicas,
con su pan miserable.
Puerta a puerta, una a una caen,
las puertas, las madres, los niños inocentes.
Lo controlas todo. Todo lo tienes fríamente calculado.
Hambre obliga al padre a buscar el trabajo que perdió con la aparición de tu camarada Cesantía.
El padre y Cesantía no pueden separarse, ya que Educación los unió para siempre.
Es la madre quien debe trabajar.
Entonces tú, infame, te sobas las manos y le chiflas a Prostitución.
Prostitución viene corriendo. La madre la acepta, porque Hambre amenaza con matar a sus hijos.
Y he aquí tu plan maestro: le pasas unas monedas a Vicio para que acorrale al padre. Vicio hace un excelente trabajo, y el padre ahora no sólo es cesante; su desdicha lo ha llevado a consumir alcohol y drogas en exceso.
¿De dónde podrá el padre conseguir el dineral que exige Vicio para seguir consumiendo sus productos?
Entonces tú, bestia infernal de apariencia humilde, llamas a tu comparsa Violencia.
“Ve, destruye a esas familias”.
Y Violencia las destruye. El padre golpea a la madre y a alguno de los hijos. Se va de la casa con el dinero para Vicio, pero Violencia decide quedarse.
Los hijos imitan al padre. La familia se destruye. Los hijos se dispersan. La familia se diluye.
Y tú, agazapada, gozas de tan perfecto plan.
La hija queda embarazada. No hay dinero para atenderla como merece. Hace tiempo que Salud y tú dejaron de hablarse, debido a que ella quiso ayudar a Solidaridad cuando ésta agonizaba. ¡Cómo ibas a permitir semejante atrevimiento!
Salud no se encuentra disponible para esta familia, ni en hospitales, ni en ninguna parte.
Ella inclina la cabeza ante ti, como todos.
Y mañana comienza esta historia de nuevo. Seguirás tocando puertas, y más gente inocente, esforzada y honrada sucumbirá ante tu poder arrasador:
- Toc, toc. Buenos días. ¿Conoce usted a doña Educación?
- No, no señora.
- ¿Y a doña Cesantía?
- Sí, señora. La conocimos hace ya casi un mes.
- Perfecto. Aquí me quedo.
- ¿Y quién es usted?
- Soy Pobreza. Con permiso…



(Agradecemos la colaboración de una voluntaria secundaria que nos envió este poema y quiso mantenerse en el anonimato...)

7 comentarios:

Diego Ribba dijo...

la raja! ojálá que esta anonima siga mandando poesía, que arta falta nos hace hoy en día

Anónimo dijo...

qué increíble como esto es totalmente cierto, un círculo vicioso que toca tantas puertas y del cual es tan difícil salir, pero ahí está una de nuestras grandes tareas!

Felicitaciones a la que lo escribió, cuesta mucho reflejar algo tan crudo y tan cierto en un poema.

Anónimo dijo...

la cagó en verdad muy bueno! y justamente todo lo que se dice ahí es la cruda realidad de la cara de la pobreza, un problema acarrea a otro y asi se suman y suman más..

Más que 6x3 dijo...

Aclaración pública:

el poema no fue escrito por la voluntaria sino enviado por ella... lo encontró por ahí y lo quiso compartir con nosotros...

En todo caso me sumo a los comentarios positivos... para mi el acercamiento mayor que he tenido al mundo de la pobreza ha sido en los trabajos y muchas veces uno se lleva una imagen irreal e idealizada de lo que viven las familias, cuesta ponerse en el lugar del otro y de verdad darse cuenta de que NO ES NEUTRAL SER POBRE, nadie se acostumbra ni lo vive con alegría cuando es una situación por la cual no se optó sino que simplemente tocó...
Si bien incluso en esas circunstancias el hombre conserva la libertad más íntima, la de amar o no hacerlo, hay muchas otras libertades que nuestra injusticia les niega, y sin duda mantenerse "limpio" o ser "moralmente correcto" en una situación como la planteada por el poema es enormemente difícil, e incluso llevan al hombre a traicionarse a sí mismo...

Diego Ribba dijo...

Encuentro que es insuficiente que la mayoría de nosotros (partiendo por mi) tengamos el mayor acercamiento con la pobreza sea en los trabajos, es decir, una o 2 veces por año.
Esta situación es tónica de muchos voluntarios que trabajamos en esta fundación, pero creo que tenemos que ser capaces de ir más allá…
Hace falta hacer del servicio nuestra máxima de vida. Cooperar con quien nos necesite en CUALQUIER PARTE, es decir, en la calle el mendigo que pide para comer, en nuestras casas con nuestros padres, etc.
Un jesuita decía "no te puedes permitir mas de 3 inconsecuencias diarias, si lo haces eres patudo, y si no eres inconsecuente, eres un bicho raro". Tratemos de tomar ese consejo, es decir, tratar de practicar lo máximo y de predicar lo mínimo, a fin de cuentas, quien no trabaja, no es referente.

Jacomvs dijo...

Qué decir.
¡No puede expresar de mejor forma como la pobreza se infiltra en las familias! Y luego, evidentemente, las destruye, las separa, les pone problemas.
Últimamente ando como las hormigas con ganas de trabajar...
El Domingo me voy a Trabajos de Fábrica por mi Colegio, a conocer otra cara de la pobreza. Y lo más probable es que no me termine de sorprender.
Ayayai Señora Pobreza, si no fuera Usted tan mutifacetica todo sería mas fácil.
Animo!!!!!

>Mono

Andrés Montero dijo...

Sorpresa me causó encontrar mi ensayo lírico(no es un poema) en esta página. Me alegro mucho que les haya gustado lo que escribí, pero me parece que la susodicha "voluntaria" debería preguntar antes de publicar algo ajeno... En todo caso, gracias por los comentarios positivos y los invito a ver la entrada original en el blog www.andres-montero.blogspot.com